Los Carismas en la Iglesia – “Interpretación de Lenguas”

venES_jma“…a otros, el don de interpretarlas.” 1Cor.12,10

El Apóstol es claro frente al don de lenguas:

”Por tanto, el que habla en lenguas, pida el don de interpretar” 1Cor.14,13

Más adelante dice:

“Si no hay quien interprete, guárdese silencio en la asamblea”. 1Cor.14, 28

La interpretación de lenguas se expresa una vez manifestados los mensajes que el Espíritu comunica al grupo de oración.

La persona que recibe el don de interpretación, siente que le vienen palabras que tiene que decir en voz alta y que se refieren a lo expresado en lenguas.

Esta interpretación, no es la traducción literal del mensaje, sino el don, que da el sentido, pero no la traducción de cada palabra.

El don de interpretación puede ser concedido a la misma persona que recibió el mensaje en lenguas, con frecuencia es otra o varias las que interpretan.

A modo de definición

Recojo el pensamiento del Padre Victor M. Fernández, tratando de clarificar el sentido de la interpretación:

“Es descubrir qué es lo que se expresa en la oración incomprensible. Pero, evidentemente, si no se trata de un idioma, esa interpretación tampoco es una traducción palabra por palabra, como si a cada sonido correspondiera un significado. Nada de eso.

Puedo estar orando diez minutos en lenguas y la interpretación de todo eso puede ser simplemente: <El Señor es mi paz> porque todo el tiempo de la oración en lenguas he experimentado que el Señor quería liberarme de toda inquietud y angustia, y me invita a serenarme. O la interpretación puede ser: <El Señor está a mi lado y me da su amor>, si durante la oración yo me fui liberando del miedo a la soledad y experimenté la ternura y el abrazo del Señor. También puede ser una invitación a perdonar, a servir a los demás”.

El don de interpretación es una revelación sobrenatural dada por el Espíritu, que permite al creyente comunicar, en el idioma de los presentes, un equivalente al sentido de lo que se expresó en lenguas.

La interpretación es siempre don de Dios, no la realiza la mente del intérprete.

Para que el grupo se edifique es necesario que haya siempre interpretación.

San Pablo en esto es muy claro:“…Pero en la asamblea , prefiero decir cinco palabras con mi mente, para instruir a los demás, que diez mil en lenguas”. 1Cor.14,19.

De ahí que el Apóstol, prohíba que se continúe hablando en lenguas, si no hay una interpretación de esas lenguas.

El Padre Congar al hablar de este carisma lo relaciona siempre con el de hablar en lenguas y nos viene a decir que no tiene un papel considerable o importante en las asambleas, ya que el mismo don de hablar en lenguas, es un fenómeno tangencial .

El ejercicio del Don de interpretación

En todo grupo de oración, reunido en nombre de Jesús, el creyente debe tener el corazón muy abierto a la acción del Espíritu y al amor hacia sus hermanos. Es desde aquí donde se puede recibir el don de interpretación y desde donde uno puede pedirlo al Espíritu, si siente que es necesario. En ocasiones se recibe este don sin pedirlo.

Cuando el grupo de oración ha ido creciendo, el Espíritu se manifiesta en la interpretación de lenguas, bajo múltiples formas. Se puede recibir la interpretación en palabras comprensibles para todo el grupo, en imágenes simbólicas o bien a través de pensamientos inspirados.

Con frecuencia el que recibe el don de interpretación, oye el mensaje en lenguas como si la persona le estuviese hablando a él, en su propia lengua o en otra por él conocida.

Desde la riqueza del Espíritu, la interpretación puede ser dada en forma distinta a la expresión original. Sin contradecir el significado puede expresarse en parábolas, en forma descriptiva, pictórica o literal, según lo que el Espíritu inspire o también según la forma de interpretar el que recibe el don.

Haciendo una comparación podríamos decir que se necesita más fe para la interpretación que para hablar en lenguas.

La respuesta podría ser ésta; el don de lenguas es por lo general ininteligible, mientras que la interpretación se ofrece al grupo para su edificación y debe ser comprendida.

Con frecuencia en los grupos de oración de la R.C.C. se puede percibir cómo una persona recibe la primera parte de la interpretación y otra la complementa o termina.

Conclusión

No podemos separar el don de lenguas del don de interpretación, por el contrario, se complementan el uno con el otro.

Desde la experiencia de los grupos de oración de la R.C.C. se puede concluir que siempre que hay un mensaje en lenguas, debe asegurarse su interpretación, porque es desde aquí donde se edifica.

El Apóstol clarifica bien el don de interpretación y lo coloca dentro del contexto de la oración, cuando se vive desde la fe y el amor.

Lo importante es: “Que todo sea para edificación”. 1Cor.14,26b.

El mismo Apóstol aclara ciertos problemas que podrían acarrear la interpretación.

“Si algún otro que está sentado tiene una revelación, cállese el primero”. 1Cor. 14,30

Si alguno tiene alguna revelación, interpretación, debe seguir la línea de lo dicho, ya que puede completar el mensaje de la interpretación.

Esta segunda interpretación puede completar, pero no contradecir lo dicho anteriormente.

En algún momento podría suceder que en la interpretación se dieran ciertas contradicciones. Aquí habría que aplicar el don de discernimiento y dejar de lado la interpretación para no causar confusión.

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